ALREDEDOR DE LA CIUDAD
Anochecer espacial*
Yendo por la autopista
Entre el asfalto y residuos
De la ciudad contaminada
Iba manejando pensando en no se qué
De pronto
En el cielo y en silenciosa armonía
Un auto de adelante se detiene:
Me hace señas para que pare
Y asi
En no se donde en ese pais de la indiferencia
Detengo mi coche y bajo
Sin miedo, sin inmutarme demasiado
Quizas a veces la belleza de la naturaleza
Se haga extraña vulgar
O sin importancia...
Pero al mirar hacia el cielo vi con mis ojos
Cada vez mas abiertos
Y entremezclados de candor y de infancias
Al cometa, al cometa que con su larga cola
Iba recorriendo el campo, el cielo y mis recuerdos
Fue un instante de locura y admiración
Estaba ahí el cometa de los libros
De lectura de la primaria
y con su cola y su cuerpo de color rojo
del anochecer.
*de Azul. azulaki@hotmail.com
Alrededor de la ciudad...
VUELTA POR ESO*
Cuando se vuelve de las vacaciones, es la belleza de los paisajes, la dulzura de las colinas o el oleaje eterno lo que queda disperso en el espíritu, adormeciéndonos detrás de las ventanillas.
Se retorna pero aún no se arribó. Es el estado de gracia de quien reposa y decanta.
Los campos se suceden repitiéndose, caballos idénticos, vacas simétricas, postes hipnóticos. La vida se encuentra detenida, como ausente. Se está sin estar, en ese territorio de lo que está en tránsito y no tiene ubicación real.
Es necesario preguntarse sobre las ajenas vidas de las gentes invisibles que transcurren en esas casas semiocultas por árboles. Pero la pregunta es como la canción que se oye a lo lejos, sin prestar atención a las palabras. Modorra y sueño de ojos abiertos.
Y así viene una en gracia de dios, sonriendo para adentro, cuando la ciudad salta hacia delante y ocurre crudamente. No se avanza a través de los boulevares ajedrezados por las sombras, ni se adentra una por la costanera de sol alegrada por las familias tomadoras de mate.
Son las circunvalaciones, las bolsas blancas enredadas en las ramas, las botellas plásticas, los techos de chapa que hieren la vista con el brillo enceguecedor de inclemencias veraniegas e invernales, infernal habitáculo de semejantes tan poco semejantes allá afuera, tan ocupados en basurales y remiendos. Tan ocupados ellos en sobrevivir.
Y el golpe en el estómago cuando el colectivo se detiene en el semáforo, y ese nene de ocho o nueve años se acerca a limpiar el parabrisas. No debiera darme este vértigo que el conductor le alcance dos de las bandejas del almuerzo, ni debiera cerrárseme la garganta cuando el chico se aleje despacio, y ponga las bandejas a la sombra.
Por qué acude el llanto por el gesto de dejar las bandejas a la sombra. Es lo correcto, lo lógico, dejar la comida a la sombra.
El nene camina sin apuro, mirando los sándwiches, girando el paquete sellado.
Yo a los nueve años no hubiese sabido dejar mi vianda a la sombra. Para eso estaba mamá. Quizás será por eso el llanto. Será por eso.
*de Mónica Russomanno. russomannomonica@hotmail.com
Un genocidio virtual en las calles*
La masividad de las transgresiones y las tragedias de tránsito no puede ser comprendida sólo a través de la debilidad de las instituciones de control y sanción, sino también por rasgos de la propia sociedad argentina.
*Aldo Isuani. Sociólogo. Profesor titular UBA, investigador principal CONICET
El 2007 ha comenzado con los medios de comunicación focalizando una vez más las trágicas consecuencias del comportamiento ciudadano en el tránsito automotor.
Tengo conciencia de que desde hace al menos dos décadas, cíclicamente aparece en la agenda pública el problema del tránsito y su secuela de muertos y heridos, y en cada reaparición del problema también se nos ha informado que el tránsito será ampliamente reordenado, que se aplicará todo el rigor de la ley ante las infracciones, que será obligatorio esto, que estará prohibido aquello. Un poco de espuma unos días y después nuevamente el rutinario espectáculo de transgresión y muerte. Llevamos así muchos años señalando el problema pero sin avanzar en su solución.
La magnitud que ha alcanzado el comportamiento transgresor en el tránsito es simplemente inadmisible y se expresa en múltiples formas que acaban con frecuencia en el homicidio (y el suicidio): semáforos en rojo son violados en gran escala, unidades de transporte colectivo se desplazan a velocidades por demás peligrosas, no se utilizan señales para advertir sobre maniobras vehiculares, no se respetan los carriles de circulación, existe tránsito nocturno de vehículos deficientemente iluminados, abundan las maniobras imprudentes en calles, rutas y autopistas, existe baja utilización de cinturones de seguridad, etc.
¿Qué sucede con nosotros en la calle ¿Simplemente imprudencia? Debemos intentar entender primero cuáles son las razones que explican nuestra tragedia, a la que nos hemos acostumbrado como parte del paisaje, pero que horroriza a cualquier persona que se detenga un minuto a reflexionar sobre el tema.
La incompetencia o la desidia de quienes vigilan el cumplimiento de la reglas de tránsito y la incapacidad de la justicia para sancionar severamente a los transgresores es uno de los elementos explicativos fundamenta les de la jungla en la que se han convertido nuestras calles y rutas.
Ahora bien, la masividad de las transgresiones no puede ser comprendida sólo a través de la debilidad de aquellas instituciones, sino también por claves que proporciona la propia sociedad civil argentina.
La baja valoración de la ley es un punto central. Lo legal es frecuentemente interpretado como expresión compulsiva de voluntades hostiles a la propia; de esta forma se allana el camino para que la transgresión y el delito no sean reconocidos como tales y aun justificados o rotulados de "avivada". Seguramente algunas de nuestras leyes adolecen de serias deficiencias, pero cuando se borran las fronteras entre "avivada" y delito, una sociedad se encuentra en serios aprietos.
La desvalorización de la norma acaba sirviendo de fundamento para una especie de "todo vale" en la conducta social y el tránsito es sólo una de las expresiones de ésta. El ejemplo poco edificante de liderazgos sociales y políticos en relación al cumplimiento de normas legales y éticas que el país ha experimentado en varios períodos no es una causa menor en la explicación de la aversión que sectores amplios de la población expresa hacia el cumplimiento de las reglas de cualquier tipo.
Un segundo elemento explicativo es el ampliamente difundido comportamiento incivilizado respecto a lo público que además del tránsito se expresa, por ejemplo, en calles sembradas de excrementos de mascotas o parques y plazas plagadas de basura.
No se trata de falta de educación si por esto se entiende escolaridad, ya que sucede en alta medida aun en barrios en los que se supone un elevado nivel de escolaridad. Se trata de incivilidad, de falta de respeto por el otro, de considerar lo público como lo ajeno y no como lo común.
A partir de este diagnóstico, dos caminos deben ser recorridos para erradicar este virtual genocidio mecanizado que se produce en nuestras calles.
En primer lugar, un sistema de fiscalización que detecte inmediatamente la transgresión y un sistema de faltas que sancione severísimamente a quienes las violan. Sin duda esto es esencial, pero si bien las conductas transgresoras o simplemente delictivas pueden ser combatidas fortaleciendo las instituciones de fiscalización y de administración de justicia, no se trata de un simple "mano dura" frecuentemente auspiciado por variantes autoritarias.
El Estado fuerte no elimina la transgresión si no existe una sociedad proclive a respetar reglas de juego.
Por esta razón es también imprescindible realizar un proceso masivo y prolongado de educación para la civilidad. Alcanzar una situación de civilidad implica otorgar a la ley y al respeto por el otro un lugar central y ello demandará un profundo esfuerzo de índole cultural y político.
Cultural, en la medida que debe operar sobre valores y actitudes implicando al sistema educativo y a los medios de comunicación. Político, porque exige tanto la ejemplaridad de los dirigentes como el fortalecimiento de las instituciones fiscalizadoras y judiciales.
En definitiva, se trata de fortalecimiento estatal con cambio cultural; ejemplaridad con acción educativa. ¡Basta ya de dolorosamente absurdas muertes de tránsito!
*Fuente: Clarín
http://www.clarin.com/diario/2007/01/31/opinion/o-02501.htm
"Cuando los argentinos piensan una cosa, ya creen que está hecha"*
Lo afirma el catalán Toni Puig Picart, que pone su lupa sobre Buenos Aires
“El problema de los argentinos es que cuando piensan una cosa, ya creen que está hecha y resuelta”, dice el catalán Toni Puig Picart, asesor en comunicación del Ayuntamiento de Barcelona e impulsor del concepto de “marca ciudad”, que puso a la tierra de Miró y de Gaudí en la primera división de las ciudades europeas.
Especialista en gestión cultural y en marketing público, Puig Picart es autor, entre otros libros, de Se acabó la diversión y La comunicación municipal, cómplice de los ciudadanos (Paidós, 2003). Ahora pone la lupa sobre Buenos Aires para descubrir sus fortalezas y debilidades.
“Esta ciudad debe dar un gran salto cualitativo y plantearse qué quiere ser en el futuro, porque no se trata solamente de arreglar las cosas para que sigan funcionando, sino de dar soluciones a la cantidad de problemas irresueltos que, evidentemente, existen”, dice quien después de estudiar teología, filosofía y arte, y de crear, en 1974, la innovadora y desenfadada revista Ajoblanco, decidió, a principios de los 80, dar un sorpresivo salto a la gestión pública, a la que llegó para quedarse.
“Pasqual Maragall, presidente de la Generalitat de Cataluña, me convocó y me dijo: «Lo que has dicho en la revista, hazlo, y cuando tengas problemas con algún funcionario le respondes: el intendente está de acuerdo». Comprendí que para lograr cosas tenía que salir del círculo intelectual, trabajar con jóvenes y con los agentes sociales y culturales de la ciudad, y con semejante respaldo a mi favor, la experiencia funcionó de maravillas", se entusiasma el creativo español.
Desde ese lugar, Puig Picart fue protagonista del derrotero que siguió Barcelona: de una ciudad postergada a primer destino de España. Su experiencia es interesante en tiempos en que la Argentina está viviendo un momento extraordinario en cuanto a recepción de turistas extranjeros.
-¿Qué atrae a los europeos a un lugar tan lejano como Buenos Aires?
-Venimos aquí fascinados porque sabemos que más abajo no hay nada. Este es el último confín de la Tierra. También por la amabilidad increíble, que ya no se encuentra en ninguna otra gran ciudad del mundo, y por la creatividad, la inteligencia, la innovación. Los bares, los restaurantes, la cultura: el mejor teatro de mi vida lo he visto en Buenos Aires, desde lo más underground hasta lo más culto. La oferta es impresionante. Aquí he visto exposiciones que no se ven en ninguna otra parte, y si das una conferencia, se llena. En moda, en diseño, en creatividad, hay gente que se atreve. No tienes que ir a Milán para comprar moda... ¡tienes que ir a Palermo Viejo! ¿Cuántas ciudades pueden ofrecerte todo esto? Yo creo que lo más importante de una ciudad es que el visitante se sienta acogido y esto en muy pocas grandes ciudades del mundo del tamaño de Buenos Aires lo encuentras. Hoy la gente quiere ciudades amables, cómodas, para enamorarse, para sentir emociones. Este tiene que ser el proyecto de Buenos Aires, porque es lo que ustedes saben hacer.
-¿Cree que lo estamos logrando?
-Buenos Aires todavía tiene que decidir qué quiere ser dentro de 20 años. Debe diseñar su futuro. ¿Quiere ser la Nueva York de América del Sur? Así como el norte latino está en Nueva York, el peso del sur económico y cultural, ¿quieren que esté en Buenos Aires? Ahora está en San Pablo, me parece, pero esa ciudad tiene un problema tremendo: la criminalidad, la delincuencia.
-¿Cómo lo lograron ustedes?
-Barcelona era una ciudad de segunda o tercera división en Europa. No éramos París ni Londres, ni ninguna de las grandes capitales europeas. Más bien fuimos una ciudad dejada de la mano de Dios durante muchos años, postergada por el franquismo. Pero en un momento dado nos propusimos revertir la situación, y lo conseguimos. Para eso hace falta una decisión política, por supuesto, pero una decisión de ese tipo no la puede tomar sólo un intendente. El gran ejemplo de Barcelona es que nosotros tomamos las decisiones políticas con el consenso de la ciudadanía, de las asociaciones civiles y de los empresarios, que no querían ser más ricos, sino que la ciudad funcionara mejor, porque si la ciudad funcionaba mejor sus negocios funcionarían mejor. En Barcelona tenemos ahora 12 millones de pernoctaciones al año. No somos capital, no tenemos nada, pero somos la ciudad de Europa adonde los europeos quieren vivir. La gente nos visita y lo que hemos hecho es simple: aeropuerto cerca de la ciudad, vuelos baratos, una urbe acogedora y cómoda, con buenos servicios. No se trata de una cuestión de turismo solamente. Allí hay rediseño de la ciudad, hay propuestas. Yo veo que Buenos Aires tiene condiciones similares, porque aquí hay un talento emergente increíble.
-En algún momento usted dijo que Buenos Aires había perdido el rumbo
-Yo creo que no. Incluso ustedes, con el corralito, ganaron en humildad. Antes yo los veía muy desconectados, como que estaban aquí por casualidad, siempre soñando con irse, con viajar. A partir del corralito y de la feroz crisis que vivieron se han sentado en Buenos Aires y han comprendido, finalmente, que ésta es su casa y que quieren que funcione mejor. Y se han enamorado, incluso, de su país, de la Argentina, y esto es muy importante, porque le da un plus a esa inteligencia que siempre han tenido. Pero tienen que reforzarla con voluntad de hacer las cosas. Porque el problema de los argentinos es que cuando piensan una cosa creen que ya está hecha, resuelta. No es difícil: hay que empezar. No es un milagro: es la voluntad de los ciudadanos y los políticos de tener una ciudad agradable para vivir. Tienen que pensar qué quieren ser y trabajar para lograrlo.
-Usted es un visitante asiduo de Buenos Aires. ¿Cómo la encuentra?
-No se puede tener una ciudad que funcione más o menos, y ésa es la impresión que tengo de Buenos Aires. Yo creo que se necesitan un intendente y un equipo de gobierno que tengan visión para definir cuál debe ser la Buenos Aires de dentro de veinte años y para encarar desde ya problemas que nunca se han resuelto. Lo digo con cariño, porque he estado muchas veces aquí. Algunos explotaron, como Cromagnon, que sacó a relucir el tema de la seguridad de los edificios, pero hay muchos más: cartoneros, delincuencia, transporte. No soy de aquí, pero me doy cuenta de la cantidad de problemas irresueltos que hay en esta ciudad. Porque se trata no solamente de arreglar las cosas para que sigan funcionando, de cubrir baches, sino de dar soluciones.
-Los porteños han perdido el orgullo de su ciudad: piensan que está sucia, deteriorada, con un tránsito caótico, con gran polución visual...
-Todo puede revertirse. Entiendo que Buenos Aires es complicada, porque la ciudad es muy grande y tiene muchos puntos conflictivos, pero en pocos años esta ciudad puede ser una maravilla.
-La tendencia al éxodo hacia los countries y barrios cerrados, ¿no juega en contra?
-Ese es un problema. Por eso, primero tienen que atajar la violencia. La delincuencia es barbarie, no es democracia, y el político que no ataja la violencia no está cumpliendo con el mandato democrático de protección a los ciudadanos que lo eligieron. En Barcelona la gente que se había ido de la ciudad está regresando. Se habían ido a los countries, pero eso es una tristeza, un aburrimiento, es optar por ser eremitas, monjes de clausura. La vida está en las ciudades. Pero, claro: las ciudades tienen que ser seguras. Es cierto que en el mundo de hoy en todas partes los ciudadanos se sienten inseguros. En Barcelona también. Primero, por el trabajo efímero. En todas partes el trabajo para toda la vida se terminó y la gente educada en la cultura del trabajo, que siempre creyó que el trabajo nos hace ciudadanos y nos da identidad, ahora duda, teme, no sabe qué pasará el mes que viene y eso va formando la sociedad del estrés, de las pastillas. La gente se siente mal, piensa que no hay futuro y esto, naturalmente, genera ansiedad.
-¿Qué fue lo que determinó en Barcelona el regreso de la gente a la ciudad?
-En las ciudades, como en todo, funciona la ley de la oferta y la demanda. La gente se va cuando no le ofrecemos nada mejor. Por eso hay que atraerla con buenos servicios: limpieza, barrios remodelados, iluminación, trenes subterráneos y autobuses que cumplan sus horarios, seguridad personal y una ciudad con una buena oferta cultural. Cosas tan simples como ésas. En Nueva York, en los 80, se marchó todo el mundo. La ciudad estaba en una crisis tremenda, el ayuntamiento en quiebra... Los homeless estaban en todas partes. Pero la tendencia se revirtió y ahora todos sabemos que la gente rica de Nueva York vive en el centro de la ciudad, frente al Central Park. La ciudad funciona. Nueva York no es los countries de Nueva York. La gente volvió. A todas las ciudades que funcionan, la gente regresa. Un caso es Girona, una ciudad muy pequeña, de 80.000 habitantes, con un casco antiguo genial, gótico, abandonado, donde no vivía nadie. Tuvo un intendente que dijo: voy a hacer de Girona la Florencia de Cataluña. Y lo logró. Ahí está el casco gótico restaurado por los judíos americanos, la universidad, la inteligencia, y la gente ha vuelto a vivir en las casas que habían abandonado sus abuelos y sus padres. En Madrid, la gente que se había ido está regresando. El concepto clave que debe utilizar un gobierno municipal es cuidar a los ciudadanos, cuidar la ciudad. Cuando la gente siente que no la cuidan, se va.
*Por Carmen María Ramos
Para LA NACION
-Fuente: LA NACION
Link permanente: http://www.lanacion.com.ar/879556
*
Apreciadas amigas, queridos amigos,
El número 78 de nuestro Magazín Cultural Latinoamericano XICóATL “Estrella Errante”, edición Enero/Marzo/2007, puede ser ya consultado en nuestra página en internet www.euroyage.com en el link:
http://www.euroyage.com/index.php?i=http://www.euroyage.com/xicoatl/78/e_78.php
CONTENIDO:
Mozart: Walkman Amadeus Mozart: Bitácora de una semana. Marcos Aurelio Arcaya Pizarro
Poemario: Poemas. Matilde Casazola Mendoza
Poemario: O "Boca do inferno". Gregorio de Mattos e Guerra
Narrativa: Cuentos. Marcos Rodríguez Leija
Austria: Poemas. Gerold Schodterer
La edición impresa de XICóATL # 77 puede ser puede ser solicitada a YAGE por e-mail en la dirección euroyage@utanet.at al precio de 7.- Euros (incl. envío postal).
Cordial saludo,
YAGE, Verein für lat. Kunst Wissenschaft und Kultur.
http://www.euroyage.com/
Schießstattstr. 44 A-5020 Salzburg AUSTRIA
TEL + FAX: (++43) 662 82 50 67
*
Reescribiendo noticias. Una invitación permanente y abierta a rastrear noticias y reescribirlas en clave poética y literaria. Cuando menciono noticias, me refiero a aquellas que nos estrujan el corazón. Que nos parten el alma en pedacitos. A las que expresan mejor y más claramente la injusticia social. El mecanismo de participación es relativamente simple. Primero seleccionar la noticia con texto completo y fuente. (indispensable) y luego reescribirla literariamente en un texto -en lo posible- ultra breve (alrededor de 2000 caracteres).
Enviar los escritos al correo: inventivasocial( arroba)yahoo. com.ar
InventivaSocial
"Un invento argentino que se utiliza para escribir"
Plaza virtual de escritura
Para compartir escritos dirigirse a : inventivasocial( arroba)yahoo. com.ar
-por favor enviar en texto sin formato dentro del cuerpo del mail-
Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.
Inventiva Social publica colaboraciones bajo un principio de intercambio: la libertad de escribir y leer a cambio de la libertad de publicar o no cada escrito. los escritos recibidos no tienen fecha cierta de publicación, y se editan bajo ejes temáticos creados por el editor.
Las opiniones firmadas son responsabilidad de los autores y su publicación en Inventiva Social no implica refrendar dichos, datos ni juicios de valor emitidos.
La protección de los derechos de autor, o resguardo del copyrigt de cada obra queda a cargo de cada autor. Inventiva solo recopila y edita para su difusión los escritos que cada autor desea compartir.
Inventiva Social no puede asegurar la originalidad ni autoria de obras recibidas, solo verificar que un autor con nombre Y/o seudonimo , y una dirección personal de mail nos envia un trabajo.
Respuesta a preguntas frecuentes
Que es Inventiva Social ?
Una publicación virtual editada con cooperación de escritores y lectores.
Cuales son sus contenidos ?
Inventiva Social relaciona en ediciones cotidianas contenidos literarios y noticias que se publican en los medios de comunicación.
Cuales son los ejes de la propuesta?
Proponer el intercambio sensible desde la literatura.
Sostener la difusión de ideas para pensar sin manipulación.
Es gratuito publicar ?
En inventiva social no se cobra ni se paga por escribir. La publicación de cada escrito es un intercambio de libertades entre el escritor y el editor, cada escritor envia los trabajos que desea compartir sin limitaciones de estilo ni formato.
Cómo se sostiene la actividad de Inventiva Social ?
Sus socios lectores remuneran con el pago de una cuota anual el tiempo de trabajo del editor.
Cómo ayudar a la tarea de Inventiva Social?
Difundiendo boca a boca (o mail a mail ) este espacio de cooperación y sus propuestas de escritura
¿ Otras preguntas o consultas? escribi a inventivasocial( arroba)yahoo. com.ar

Meneame
del.icio.us