Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

BITÁCORA DE UN SOCIÓLOGO FRACASADO

27/05/2008 GMT 1

SOBRE EL MODO EN QUE EL UNIVERSO REALMENTE FUNCIONA...

urbanopowell @ 14:07

El espejismo*

Los divisó apareciendo de detrás de una duna. Venían tambaleándose, completamente agotados y cayendo sobre la arena de bruces cada seis o siete metros.

Cuando los vio, salió corriendo rápidamente en busca del ánfora, la llenó con el agua fresca del lago y poniéndola sobre su cabeza se dirigió hacia los dos hombres saliendo del oasis. Caminó todo lo rápidamente que le permitía el peso del recipiente lleno de agua, consciente del precario estado de los dos náufragos del desierto.

Ellos, al verla, intentaron acelerar su paso con el fin alcanzarla lo antes posible. La garganta les quemaba y la piel reseca demandaba sombra y agua. La sombra la proporcionarían las palmeras del oasis y el agua aquella hembra de cabellos negros y rizados que se acercaba como una aparición.

- Espero que eso no sea un espejismo- dijo uno de ellos.

En aquel momento desaparecieron.
La mujer se detuvo, dejó el ánfora sobre la arena y se sentó. No entendía porque a pesar de tener toda el agua que precisaba y la sombra que necesitaba le ocurría esto. Era el tercer espejismo que había tenido aquella semana. Muy preocupada se planteó dejar el oasis e irse a vivir a Kuala Lumpur.

*de Joan Mateu. joan@cimat.es

SOBRE EL MODO EN QUE EL UNIVERSO REALMENTE FUNCIONA...

La voz de los que no tienen voz*

Por Alejandro Rofman *

La estructura económico-social del conjunto de los productores agrarios del país está fuertemente fragmentada. A quienes hemos estado escuchando con voz estentórea estos últimos meses los podemos ubicar en un segmento privilegiado, aunque minoritario. Este se reconoce a poco que se adviertan signos concretos de su gran capacidad para captar renta y beneficios de la actividad. También cuando se identifiquen los precios que el valor de la tierra pampeana tiene desde principios de este siglo. Y, además, se los define por los costos de los arrendamientos que usualmente se abonan al propietario de las tierras que las cede para su explotación a terceros, ya sean otros productores medianos o grandes, grupos financieros externos al agro o grandes conglomerados económicos con base en la misma actividad.
Un reciente trabajo de dos destacadas profesoras de la Universidad Nacional de Rosario indica que si se analiza la cuenta de productores sojeros de reducido tamaño (120 hectáreas) de la zona sur de Santa Fe, luego de la implantación del nuevo sistema de retenciones móviles para la soja y el girasol, se explica que "en un año con buenas condiciones climáticas que proporcione un rendimiento de 40 quintales por hectárea, con un precio de 87,50 pesos por quintal le brindaría a un productor de 120 hectáreas un
ingreso neto de 245.991 pesos/campaña, con el cual podría vivir bien una familia tipo". Las mismas autoras consignan que dado que el costo total por hectárea va disminuyendo a medida que se amplía la dimensión del predio donde se cultiva soja, la rentabilidad aumentaría por unidad de superficie a
por lo menos el doble (Ana Quagliani y Susana Zuliani, El efecto retención en el sur de Santa Fe, La Capital, Rosario, 18 de mayo de 2008, Sección Economía, página 2).
¿Qué le sucede al otro gran segmento de productores, que no ha logrado beneficios para capitalizarse desde la convertibilidad y su nivel tecnológico y de equipamiento le impide alcanzar la eficiencia operativa del que está integrado al espacio arriba descripto? Sencillamente, su porvenir está comprometido, pues la brecha económica y social con el segmento más afortunado se amplía con el tiempo. Este proceso ocurre con la pequeña producción que apenas recibe ingresos para la subsistencia familiar o, incluso, requiere de trabajos extraprediales de los integrantes de la familiar residente en la finca para alcanzar los recursos monetarios indispensables para la subsistencia.
Son los productores familiares que residen en forma permanente en la finca de la cual son propietarios o revistan, simplemente, como ocupantes con o sin contrato, de elevada presencia en las regiones extrapampeanas. Una estimación reciente calcula que suman más del 50 por ciento del total de productores agropecuarios del país. La tarea que despliegan no apunta a obtener rentas de la tierra o ganancias empresariales sino a maximizar su ingreso para la subsistencia familiar o, eventualmente, para capitalizarse.
Es decir, aspiran a alcanzar el valor más elevado posible de recursos monetarios por la comercialización de los excedentes de su proceso productivo y encaran la sustitución por producción propia de consumos de frutas, hortalizas, legumbres, derivados de la leche y carne aviar, porcina o vacuna que deberían hacer en el mercado.
Estos productores familiares y/o campesinos organizan su actividad productiva en predios de reducida dimensión, utilizando exclusivamente fuerza de trabajo generada en el seno de la familia y empleando tecnología tradicional ambientalmente sustentable y, en muchos casos, heredada de sus ancestros. Los más de 200.000 productores familiares son los casi únicos productores de frutas, hortalizas, legumbres, caña de azúcar (en Tucumán), tabaco, yerba mate, etc. En algunas actividades coexisten tales productores familiares con grandes establecimientos, con el resultado de que abarcan mucha más fuerza de trabajo pero menor nivel de producción física. Es el caso del algodón.
Sus carencias abarcan desde la generalizada imposibilidad de acumular para modificar su esquema productivo hasta las notorias dificultades en acceder a bienes públicos (vivienda, educación, salud, transporte, agua potable, cloacas). Son quienes en su realidad cotidiana actúan subordinados al gran
capital concentrado que, sobre todo en el proceso comercializador, los castiga con precios más bajos que los del mercado y condiciones leoninas para percibir tales ingresos. Agrupan a quienes aún poseen, en importante proporción, problemas de legalización de títulos de acceso a la propiedad de sus predios y no disponen de acceso al crédito formal, por su muy difundida informalidad y falta de adecuación a las normas que impone el sistema bancario. Representan, por último, el sector de productores en donde se han multiplicado los desalojos forzados e ilegales, las expulsiones de predios que cultivan desde tiempos ancestrales, el efecto perverso sobre el medio ambiente que provocan los desmontes en el norte para instalar producciones sojeras, el ataque de policías bravas o jueces corruptos para desalojarlos de sus fincas.
Conscientes de esas serias dificultades, desde hace pocos meses, los más decididos de tal mayoritaria franja de pequeños productores nacionales, en representación de las numerosas organizaciones que en defensa de sus intereses los congregan se propusieron encontrar un ámbito común para reforzar su capacidad negociadora frente al poder económico y político concentrado. Así, en abril se autoconvocaron en las Primeras Jornadas Nacionales tendientes a constituir el Frente Nacional Campesino. En una segunda oportunidad, el pasado 23 de mayo, en la sede de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, reunieron a una cantidad creciente de organizaciones de base. Fueron más de 200 agrupaciones de productores familias y campesinos venidos de todos los puntos del país, en
representación de decenas de miles de agricultores y ganaderos que viven y trabajan en sus propios predios, los que sesionaron todo el día en pos de consolidar dicho Frente. Los más de 250 delegados, donde predominaban criollas y criollos jóvenes y representantes de pueblos originarios, decidieron aprobar una serie de postulados básicos del Frente Nacional Campesino que votaron luego de una encendida discusión y, además, convocar al congreso nacional de todas las organizaciones a fines de dejar constituido, el próximo día 8 de septiembre, en la ciudad de Buenos Aires, el citado Frente. Ese día, además, van a organizar una gran Marcha Campesina desde los cuatro puntos cardinales del país para converger sobre Buenos Aires.

* Economista, especialista en Economías Regionales, Grupo Plan Fénix FCE-UBA.

-Fuente: Página/12
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-104949-2008-05-27.html

LA OCTAVA MARAVILLA*

*De Vlady Kociancich.

21.

El triunfo excedió con creces mis modestas aspiraciones.
Todo lo que había deseado era conocer a la Linda Gente, el mundo secreto de Victoria, para no perderla de vista, para imaginarla sin mí apaciblemente. Conectarme significaba comprender qué la atraía en esas personas tan celosamente resguardadas de mi curiosidad, verles las caras, aprender los nombres. Luego, a solas, podríamos hablar de sus amigos, tender un puente afectuoso que nos acercara sobre el abismo que yo veía abrirse a mis pies. En el fondo de tan buenas intenciones, había también, no puedo negarlo, un enamorado egoísta, que manoteaba tratando de asir de cualquier modo a la mujer que se le iba.
Pero más que conectarse se instalaron. La instalación, por multitudinaria, enredada y defectuosa, hubiera apabullado a un técnico de teléfonos de Buenos aires.
En aquellos días me acordaba frecuentemente de Las Dos Carátulas, el que nos vendió el departamento. No había mentido, los vecinos eran sordos. Nadie se quejó del barullo ni nos quitaron el saludo. Todavía hoy me sorprende.
Entre las once de la noche y las seis de la mañana, la casa se llenaba de Gente Linda. Gente que, según la definición de Anastasia Blobsky, era la gente que hacía algo. Y hacían teatro, hacían expresión corporal, hacían audiovisuales, hacían escultura cinética, hacían, sobre todo las mujeres, cerámica, pintura naif, joyas de hojalata, cobre y cuero. Un gigante de aspecto escandinavo, con grandes bigotes de vikingo, hacía poesía. Sorprendentemente, también tocaba el bandoneón y cantaba tangos de la guardia vieja.
No faltaban los astrólogos, los quirománticos y la morena extraña que domina el Tarot. Todos Hacían. No sé cuándo lo harían porque el sol los encontraba en mi casa y luego se arrastraban a despejarse a un café famoso donde caían (literalmente, imagino, después de noches como aquellas), junto a otras manzanas efímeras que se llamaban a sí mismas el tout Buenos Aires.
Ni me gustaron mucho ni me disgustaron del todo. En la confusión que reinaba era imposible hacer amigos o enemigos. El precio que pagaba, no sólo en cansancio, poco habituado al contacto directo y estrafalario con tanta gente a la vez y todas las noches, sino en plata contante y sonante, para mantener la necesaria provisión de comida y de bebida, me parecía poco cuando pensaba que gracias a este gasto acompañaba a mi mujer, la veía evolucionar. Y evolucionó.
En poco tiempo, Anastasia Blobsky logró iniciarla en los ritos de su arte. Me alegré por Victoria (se liberaba de su cruz, el aburrimiento), y pagué sin una protesta el alquiler del taller del taller que me exigieron para trabajar en sociedad, luego el horno de mayor tamaño, y luego el material, y por fin, a manera de estímulo, las obras que producían. Después de los sapitos, cualquier cosa era un progreso. Los ángeles de Victoria me parecieron maravillosos.
Le quedaba muy bien. Me refiero al aspecto de gintana que tomó junto con el taller, el horno y el título de artesanía. Me embelesaban las blusas desteñidas, las faldas largas de colores y dibujos exóticos, y ese aire de Estar Haciendo Algo que daba a su cuerpo menudo un sesgo peculiar, una tensión en la columna vertebral, como si estuviera sostenida, en éxtasis, en el movimiento interrumpido de un gran salto.
Victoria jugaba ahora en absoluta libertad, cerca de mí, y no me importaba llegar al estudio jurídico con los ojos medio cerrados de sueño, dolorido y exhausto, ni comprobar la veloz merma del dinero que guardábamos en el banco, ni recordar (aunque a veces me entristecía), el tiempo irrecuperable de mis traducciones.
Muy pronto me di cuenta de que Victoria, satisfecha, triunfante, retribuía mi amor con moneditas.
En esa fiesta interminable que se desarrollaba en la casa, Victoria era la reina y estar con ella a solas, que me hablara, que hiciera el amor conmigo, imposible. Ahora, además de hacer algo, necesitaba estar en crisis.
Con estupor descubrí que eran condiciones gemelas de la Linda Gente. O ella estaba en crisis o alguien del grupo lo estaba y había que ocuparse del asunto. Esa enfermedad misteriosa, incurable, pero no mortal, atacaba súbitamente y súbitamente desaparecía. Pero no bajaba el volumen del tocadiscos ni la consumición de bebidas. A lo sumo perdonaba y alentaba el malhumor, la grosería y el destrozo de unas cuantas copas.
Cuando el escandinavo de los bigotes entró en crisis y Victoria se abocó a mimarlo, me enfurecí. Por más que mi mujer, la gorda Blobsky y el resto de la gente se esforzaran en convencerme de que la crisis es algo así como una especie de cajón en el que se entra y del que se sale -perro y cucha, digamos-, yo miraba a mi alrededor, veía la fiesta, y francamente no entendía.
Mi asombro cuando me informaron que todo el artesanato presente estaba en crisis fue muy grande. Nadie lo hubiera dicho al contemplar a esas muchachas risueñas, pura jarana, puro chiste, que se lanzaron a mi primera, tímida manifestación de simpatía, como leonas hambrientas. Me habían parecido tan felices.
-Totalmente falso. Es una máscara. Atravieso un estado de crisis. Vos me comprendés. Tenés sensibilidad. Soy tan introvertida, y eso que hablo mucho, pero con vos es diferente. No sé, pero es como maravilloso entendernos así.
De las supuestas coincidencias de temperamento, de las interpretaciones que daban a mi fingido interés, a mi anacrónica delicadeza para tratarlas (había que ver cómo las trataban sus amigos), se abría un solo camino de caída libre. No fue Victoria, a quien traté de darle celos, la que reaccionó. Anastasia Blobsky se interpuso, poco menos que a cachetada limpia, entre la salida de la crisis y la cama de agradecimiento.
Orgulloso e ingenuo, esperé la airada respuesta de Victoria. Finalmente llegó.
En uno de los raros paréntesis de sobriedad que nos permitía la convivencia con gente linda, sonriéndome de lado, mientras rechazaba mi abrazo, dijo:-Qué éxito tenés con las chicas. ¿Sabés una cosa? Sos una maravilla, un tipo bárbaro. Y yo te quiero mucho. Me dio un beso, apoyó la cabeza en la almohada y se durmió en seguida. -Bien -dije.
Fui a la cocina y me preparé un mate. Pasé toda la noche mirando la bombilla y diciendo: "Bien".
Dos días después, algo me sacó bruscamente de la mezcla de confusión y pesadilla en que se había convertido mi vida.
Sin aviso, a la fiesta nocturna arribó Paco Stein.
Debo aclarar que tanto de mi estrategia como de mis planes y del desarrollo de la campaña para retener a Victoria, mi mejor amigo no estaba enterado.
Lo mantenía lejos de la casa, me encontraba con él en un café. cuando preguntó por qué ese cambio, le di la excusa del trabajo en la oficina, exageré mis problemas con las traducciones. Nuestra amistad, exiliada de la casa y del estudio, se resintió. Yo me sentía culpable de ocultarle mis tribulaciones; él estaba irritado, nervioso, y la famosa sonrisa aparecía con menor frecuencia. Ninguno de los dos estaba en buenas condiciones para la charla tranquila de otras épocas. El por la ginebra, yo por las fiestas.
Cuando abrí la puerta y lo vi en el umbral, me quedé un instante sin saber qué decir, sobresaltado, como si viera a un fantasma. Un fantasma de mi pasada sensatez, que venía a reprocharme la locura de hoy. La de seguir el juego de Victoria para frenar su huida, humillante ofrenda de amor a una mujer que me estaba queriendo menos, que quizá ya no me quería nada. Me vi expuesto a la inteligencia y la burla. Pero no se burló.
Estaba, como las últimas veces que lo había visto, borracho.
-Qué sorpresa -dije.
-Vuelvo como el asesino a la escena del crimen -dijo con voz pastosa.
Me reí aliviado. Desde el día en que tiró el Refranero Español por la ventana teníamos esa broma un poco zonza de hablar del libro como de un cadáver.
-La víctima no aparece. ¿Alguien se habrá tomado el trabajo de llevarse ese plomo? Esperemos que el ávido vecino que lo recogió del jardín no se sienta tentado a devolverlo.
Entró y miró. Miraba la fiesta.
Y yo miré con él. Miré, de frente, avergonzado por primera vez, los espasmos de un solo cuerpo alcoholizado con diversas cabezas extrañas, el letargo de arrebatos fingidos, como brasas que ardían aquí y allá merced al contenido de las botellas que se amontonaban en la cocina, los abrazos, los antagonismos, el cansancio de una larga noche de conexiones precisas o sin destino. Y Victoria, con esa ebriedad controlada que era la envidia de todo el mundo pero que no dejaba de ser borrachera, en el centro de la ronda y presidiendo sobre los jugadores.
-¡Eh! ¡Miren quién está aquí!
Una explosión en cadena de gritos y de risas. Los ojos verdes de Victoria, oscurecidos de furor.
Paco dio un paso hacia adelante. Se detuvo. Volvió la cabeza hacia mí, abrió la boca. No dijo nada.
Horriblemente incómodo, para defenderme, dije:
-Este mundo es muy raro.
Antes de que pudiera agregar una palabra más, Paco se lanzó hacia la puerta de la calle.
El portazo sonó como un trueno mayor en la tormenta de música que sacudía la casa.

*Fragmento de La Octava Maravilla. Seix Barral. Biblioteca Breve-

Correo:

"Gran engaño: Despierta, América. Vamos hacia el desastre"*

MODO DE NOTA PREVIA: EL DOMINGO POSTEAMOS A NUESTRAS RELACIONES QUE SABEMOS LEEN INGLES, EL ARTICULO DE KUNSTLER PUBLICADO POR EL "WASHINGTON
POST". NO TENIAMOS TIEMPO PARA UNA TRADUCCION. POR SUERTE UNA PERSONA DE NUESTRA AMISTAD LO HIZO Y POR ESO AHORA ESTA ACCESIBLE PARA QUE MAS PERSONAS PUEDAN LEERLO. MIS DISCULPAS, SI VA A ALGUIEN A QUIEN LE HAYA ENVIADO LA VERSION ORIGINAL EN INGLES

Washington Post
Gran engaño Despierta, América. Vamos hacia el desastre

*Por James Howard Kunstler
Domingo 25 de mayo, 2008.
Traducción aproximada de Mirta Garciarena

Adonde quiera que vaya en estos días, hablando acerca del tema de la energía global con colegas del
circuito académico o en conferencias ambientales, escucho un increíblemente agudo pedido de "soluciones". Este es otro síntoma exacto de desilusionante pensamiento que atenaza a la nación, especialmente entre los educados y bien intencionados. Digo esto porque detecto en esta plegaria estridente el deseo desesperado de cuidar nuestra utopía "Motor Feliz" corriendo por cualquier
otro medio que no sea el petróleo y sus subproductos. Pero la verdad es que no hay ninguna combinación de energía solar, eólica y nuclear, etanol, biodiesel, arenas bituminosas y aceite usado de papas fritas que nos permita hacerfuncionar a Wall-Mart, Disney World y el sistema de autopistas interestatales -o aún una fracción de estas cosas- en el futuro. Debemos hacer otros arreglos. El público, y especialmente los medios principales, no comprenden la historia del "peak oil". No se trata de que se acabe el petróleo. Se trata de la inestabilidad que sacudirá el complejo sistema de la vida diaria tan pronto como la demanda global de petróleo exceda la oferta global. Estos sistemas se pueden listar resumidamente: la manera en que se producen alimentos. el modo en que se organiza el comercio. el modo de viajar. la manera de ocupar la tierra. la manera de adquirir y gastar capital. y hay otros: gobierno, cuidado de la salud, educación y más. Así como el mundo deja atrás la gran producción de petróleo de siempre y
contempla como el precio del barril de petróleo rompe un récord detrás de otro, como lo hizo la semana pasada, estos sistemas irán rumbo a problemas. La inestabilidad en un sector repercutirá en otro. Los impactos en el mercado del petróleo lastimarán a los camiones, que harán más lento el comercio y la
distribución de alimentos, manufacturas e industria del turismo en una cadena de efectos en cascada. Los problemas financiero sestrangularán cualquier empresa que requiera capital, incluyendo la exploración y producción de petróleo, así como los gastos del gobierno. Estos sistemas están todos
interrelacionados. Todos enfrentan una crisis. Adicionalmente, el estrés inducido por la falla de estos sistemas solamente aumentará el pensamiento mágico en toda la nación. Y falta la peor parte de nuestro
dilema: el estrecho enfoque del público americano en procurar que todos sus autos circulen a cualquier costo. Aún la comunidad"ambiental" está atada a este pensamiento. El Instituto Rocky Mountain ha impulsado el desarrollo de un "Hypercar" (superauto) durante años -promocionando inadvertidamente la idea de que realmente no necesitamos cambiar. Hace unos años, los negociadores de EEUU en una conferencia ambiental de Naciones Unidas dijeron a sus interlocutores que el estilo de vida americano "no era negociable". Esta postura está, desafortunadamente, relacionada con dos perniciosas creencias
que se han vuelto comunes en los Estados Unidos en las décadas recientes. La primera es la idea de que cuando se desea una estrella, los sueños se hacen realidad. (Oprah Winfrey adelantó esta noción el año pasado con la promoción de un libro llamado "El secreto", que dice que, en efecto, si usted desea
fuertemente algo, eso acontece). Una de las diferencias básicas entre un chico y un adulto es la habilidad de saber la diferencia entre el deseos de cosas y realmente hacer que esas cosas sucedan a través de esfuerzos honestos. La creencia compañera de desear una estrella es la idea que uno puede obtener algo a cambio de nada. Esto se deriva de la nueva religión favorita de los americanos: no la cristiana evangélica sino el culto a los ricos instantáneos. (El santuario más santo de esta trágica creencia es Las Vegas.)
Cuando se combinan estas dos creencias, el resultado es la noción de que si se desea una estrella, se la obtiene a cambio de nada. Esto es lo que subyace a nuestras actuales fantasías, así como a nuestra incapacidad de responder inteligentemente a la crisis energética. Estas creencias también explican
por qué la campaña presidencial esta vacía de discusiones con sentido acerca del tema de la energía y sus implicaciones. La idea que podamos volvernos "energéticamente independientes" y mantener nuestro actual estilo de vida es absurda. Lo mismo sucede con el impuesto veraniego a la nafta. El plan seductor de convertir granos en combustible se ha vuelto doloroso, cuando vimos su efecto disruptivo en el precio global de los granos y las escaseces alrededor del mundo, aún en losEstados Unidos. En semanas
recientes, los estantes del arroz y el aceite en los supermercados del estado de Nueva Cork han estado limpiamente desnudos. Entonces, ¿Cuáles son las respuestas inteligentes a nuestro inconveniente? Primero, tenemos que reorganizar dramáticamente las actividades diarias de la vida americana.
Debemos cultivar los alimentos cerca de casa, de manera que requieran más atención humana. De hecho, la agricultura necesita volver al centro de la vida económica. Debemos restaurar los circuitos económicos locales -el real circuito que los grandes almacenes destruyeron sistemáticamente- hechos
de pequeños comercios de vendedores y distribuidores. También debemos ocupar el paisaje de manera diferente, en ciudades tradicionales, pueblos y aldeas.
Nuestras metrópolis gigantescas no podrán hacerlo, y los lugares exitosos serán aquellos que auspicien las granjas locales. Arreglar el sistema americano de pasajeros por ferrocarril es probablemente el único proyecto que podemos encarar con seguridad de que tendrá el mayor impacto en el consumo
de petróleo del país. El hecho de que no estamos hablando acerca de eso-especialmente en la campaña presidencial- muestra cuán confundidos estamos. La industria de las aerolíneas está desintegrándose bajo la enorme presión de los costos de combustible. Las aerolíneas no pueden mantener más empleados, ya han sobrepasado sus obligaciones de pensiones y subcontratado sus reparaciones. Por lo menos cinco pequeñas aerolíneas han enfilado hacia la protección de quiebra en los últimos dos meses. Si no tenemos los trenes de pasajeros corriendo de nuevo, los americanos no van air a ninguna parte dentro de cinco años. No tenemos tiempo para llantos de niños sobre ese tema.
Las palabras de la campaña presidencial acerca de la "esperanza" tienen su propósito. No podemos permitirnos permanecer confusos y desmoralizados.
Pero debemos comprender que la esperanza no se algo que se aplique externamente. La real esperanza reside dentro nuestro. La generamos probando que somos competentes, individuos serios que pueden discernir entre deseos y hechos, que no tratan de obtener algo por nada y que pueden ser honestos
sobre el modo en que el universo realmente funciona.

*Enviado por Alfredo Armando Aguirre choloar@rocketmail.com

ESPACIO PARA SOCIOS:

-Sociólogo con perfil cualitativo y experiencia en opinión pública busca espacio laboral en área metropolitana. Comunicarse dejando datos de contacto al correo: sociologoescritor@yahoo.com.ar

InventivaSocial
"Un invento argentino que se utiliza para escribir"
Plaza virtual de escritura

Para compartir escritos dirigirse a : inventivasocial(arroba)yahoo.com.ar
-por favor enviar en texto sin formato dentro del cuerpo del mail-
Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.

Blog: http://inventivasocial.blogspot.com/

Edición Mensual de Inventiva.
Para recibir mes a mes esta edición gratuita como boletín despachado por Yahoo, enviar un correo en blanco a: inventivaedicionmensual-subscribe@gruposyahoo.com.ar

INVENTREN
Un viaje por vías y estaciones abandonadas de Argentina.
Para viajar gratuitamente enviar un mail en blanco a: inventren-subscribe@gruposyahoo.com.ar

Inventiva Social publica colaboraciones bajo un principio de intercambio: la libertad de escribir y leer a cambio de la libertad de publicar o no cada escrito. los escritos recibidos no tienen fecha cierta de publicación, y se editan bajo ejes temáticos creados por el editor.
Las opiniones firmadas son responsabilidad de los autores y su publicación en Inventiva Social no implica refrendar dichos, datos ni juicios de valor emitidos.
La protección de los derechos de autor, o resguardo del copyrigt de cada obra queda a cargo de cada autor. Inventiva solo recopila y edita para su difusión las colaboraciones literarias que cada autor desea compartir.
Inventiva Social no puede asegurar la originalidad ni autoria de obras recibidas.

Respuesta a preguntas frecuentes

Que es Inventiva Social ?
Una publicación virtual editada con cooperación de escritores y lectores.

Cuales son sus contenidos ?
Inventiva Social relaciona en ediciones cotidianas contenidos literarios y noticias que se publican en los medios de comunicación.

Cuales son los ejes de la propuesta?
Proponer el intercambio sensible desde la literatura.
Sostener la difusión de ideas para pensar sin manipulación.

Es gratuito publicar ?
En inventiva social no se cobra ni se paga por escribir. La publicación de cada escrito es un intercambio de libertades entre el escritor y el editor, cada escritor envia los trabajos que desea compartir sin limitaciones de estilo ni formato.

Cómo se sostiene la actividad de Inventiva Social ?
Sus socios lectores remuneran con el pago de una cuota anual el tiempo de trabajo del editor.

Cómo ayudar a la tarea de Inventiva Social?
Difundiendo boca a boca (o mail a mail ) este espacio de cooperación y sus propuestas de escritura

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis