ES UN FUEGO DE DERRETIDAS MEMORIAS DESENLAZADAS...
Irse*
En un espacio sin orillas
La cabeza da vueltas.
Es un fuego de derretidas memorias desenlazadas.
Volver a ver la tierra
Pasto seco
Que suena como seda
En un espejismo barato.
Perdida
Mientras la otra
En una fiesta, en una calle, o en una vida
Con aspecto de maniquí sin vidriera
Espera que vuelva.
Estoy faltándome a la cita.
*de Cristina Villanueva. libera@arnet.com.ar
ES UN FUEGO DE DERRETIDAS MEMORIAS DESENLAZADAS...
Tendría que cambiar*
El cordón de ilusiones era fino, como un hilo de pescar. Cuando se enredaba en patrias de silencios, las palabras se perdían en suspiros.
No podían encontrar la procedencia de la insatisfacción. Había, en esa madeja de sentimientos, unidades de contradicciones y dudas…
Requería de manos expertas que lograran desovillar la nobleza de los recuerdos, ellos, tironeaban hasta asfixiar…
El peso del compromiso vencía drásticamente la liviandad de sus anhelos.
La esfera de la crueldad, en su retorno constante, no le permitía desprenderse
Y alejarse de esos arquetipos.
Nublaban la llamativa claridad de sus ojos grises.
El pánico de sus enredos no le hacía bien, paralizaban su maniobrar.
Tendría que cambiar.
Era tiempo de cambiar. Convendría tomar distancia.
Con un cristal de independencia debería dejar que la vida se deslice suavemente por sus dedos impacientes…
El destino se encargaría de cambiar el injusto repiquetear de la melancolía.
*de Azul. azulaki@hotmail.com
Paradojas*
*Por Osvaldo Bayer
Desde Bonn, Alemania
No, ni Shakespeare ni Chejov ni Ibsen hubieran sido capaces de imaginar la comedia dramática que acaba de ocurrir en estas tierras europeas. Lo que se llama la fantasía de la realidad. Tal cual. Ribetes dramáticos, discusiones interminables, ejecutivos empresariales muy deprimidos al borde del suicidio, pero todo terminó con champaña y sonrisas. Somos todos democráticos, somos todos humanistas. Sólo queremos el bien del prójimo, de todos. Con gente así vamos a salvar el mundo.
En pocas palabras: el top manager Wendelin Wiedeking, de la empresa Porsche, dedicada a automóviles de lujo, quiso comprar a la Volkswagen -aquella que se hizo famosa con el "escarabajo", el auto para que todos los humildes pudieran tener cuatro ruedas-, pero resultó que la Volkswagen se compró a la Porsche. Ni más, ni menos. Y para consolar al ejecutivo Wiedeking, le dieron como indemnización por despido 50 millones de euros. Sí, 50 millones de euros.
Un hecho más que deja al desnudo el sistema que domina al mundo. Un sistema del egoísmo, de la avidez, de la injusticia. El débil se jode, como principio. Si es pobre, por algo será, como lema. Porque el mismo día en que los ejecutivos de las dos grandes empresas llegaron a ese "arreglo", los diarios traían la noticia de que la desocupación en Alemania había aumentado a 3.460.000 personas. Pero también hay que agregar más de un millón de lo que se llama "trabajo abreviado", o de horario reducido por
falta de tareas, con la consiguiente reducción de salario.
Pero volvamos al drama con final feliz. Lo que ganan los ejecutivos en el mundo capitalista. Volvamos a Wiedeking. En el debate sobre si lo echaban o no se supo que el top manager había ganado oficialmente 80 millones de euros durante el año 2008. Sí, algo absolutamente legal. ¿Por qué no?, se preguntarían los que manejan la riqueza. Fue un buen ejecutivo, responderían. Así salieron a la luz los altísimos sueldos de los que tienen la manija. Por ejemplo, el señor Piech, titular de Volkswagen, es multimillonario, con una fortuna de más de mil millones de euros. Para demostrar que lo recibido como despido por Wiedeking no es exagerado, ni injusto, sino algo que se "acostumbra" en ese medio, las secciones
económicas de los medios informativos del sistema trajeron las cifras de lo recibido por los ejecutivos de grandes empresas estadounidenses cuando fueron despedidos: Lee Raymond, jefe del consorcio petrolero Exxon, recibió como despido 350 millones de dólares; en 2007, Robert Nardelli, boss de la
empresa de construcciones Home Depot, una indemnización de 210 millones de dólares; Hank McKinnell, jefe del consorcio farmacéutico Pfizer, obtuvo para irse 200 millones de dólares; Robert Eaton, presidente de Chrysler, cuando esta empresa se fusionó con la Daimler Benz, recibió 130 millones de dólares por presentar su renuncia, etcétera. La lista podría llegar hasta el final de esta contratapa.
Esas sumas son ya una costumbre en el mundo de las altas finanzas empresarias, me señala un periodista especializado en información económica.
Es así, agrega, es la moraleja de la fábula, es algo que ya no se puede cambiar. Son demasiado poderosos, dominan todos los ámbitos.
Me suena como la aceptación un tanto resignada de la realidad de nuestro mundo. Pero que llama a abandonar toda resignación cuando en los diarios alemanes del mismo día podemos leer las grandes discusiones políticas acerca de que hay que aumentar de 67 años a 69 la edad para retirarse, ya que las
cajas de jubilación presentan déficit cada vez más grandes, porque el ser humano vive cada vez más. O, por ejemplo, el político demócrata cristiano Johannes Singhammer (sí, "demócrata" y "cristiano"), quien ante la protesta de que lo que reciben los jubilados alcanza cada vez menos para vivir, dijo: "Los jubilados tienen que dejar de hacer turismo en las vacaciones y darles ese dinero a los jóvenes". Claro, ahí está la cosa, hay que tomar los problemas desde sus raíces, los jubilados tienen la culpa. Por eso, el
también demócrata cristiano Philip Missfelder propuso, para ahorrar, que se les niegue financiar caderas artificiales a los jubilados de más de ochenta años de edad. O últimamente, cuando el presidente de la Asociación de Empresarios, Dieter Hundt, señaló sin temor a equivocarse que "la situación
económica exige una baja, en numerosos rubros, de sueldos y jornales".
Pero volvamos a los 50 millones de indemnización. Hay que reconocer que ese ejecutivo, Wendelin Wiedeking, supo hacer las cosas cuando era el jefe indiscutido de Porsche. Sí, de la fábrica Porsche. Donde se fabrica el Porsche, el auto de lujo preferido de los banqueros y ejecutivos de la New
Economy en Nueva York y ahora en Moscú. Top manager que supo aumentar las ganancias de su empresa dejando cesantes a 1800 obreros de un total de 9 mil. Demostró que se podía hacer más con menos fuerza de trabajo: ahorrar ahí. No en su sueldo y beneficios. Lo que se llama científicamente el
"sistema social de mercado". Social.
Pero esta comedia que parece inventada para divertir a la platea y dejar vacío el paraíso no para allí. En la misma semana en que se anunciaban los 50 millones para el "ejecutivo" Wiedeking, y sí que lo es, se producía algo en Alemania que transgredía todas las reglas de la ética y de la moral, como se decía antes. La ministra de Salud Pública de Alemania se había ido con su coche oficial con chofer a pasar sus vacaciones a Alicante, en España. La noticia ocupó la primera página de los diarios y el primer lugar en
noticiosos de radio y televisión. No podía ser. La ministra había usado en beneficio propio un vehículo propiedad del Estado. Además, un diputado indignado demostró que por lo menos se habían gastado 700 euros en combustible. Claro, la ministra es socialdemócrata, actualmente formando parte del gobierno, pero en un partido que se encuentra en caída continua y, dentro del gobierno, pretende representar a la "izquierda moderada". Páginas enteras, cálculos distintos de lo que ese viaje costó a la sociedad, repudio de toda la gente de bien. Acaba el presidente del partido de presentar la lista de sus colaboradores en el próximo gobierno, en elecciones muy cercanas. Y, por supuesto, la actual ministra ha sido excluida. Cometió un pecado que no tiene perdón.
Comparar los 50 millones dados al empresario -que no ocasionó ninguna protesta de ningún representante del gobierno- con los 700 euros de la ministra no tiene razón de ser. Pero con esta crítica a la ministra se ha demostrado que la ética debe estar presente siempre en la política. ¿Y por
qué se guarda silencio ante los despropósitos de los que tienen el verdadero poder, el económico? ¿Será tal vez porque de allí viene el dinero de apoyo?
Ya al pensar esto, el cronista se hace sospechoso de propagar ideas extranjerizantes. Mejor lo dejamos ahí.
Pero el gran circo no termina allí. Ya no va a ser creíble lo que escribiré ahora. Pero sí, les doy los datos a todos aquellos descreídos. La noticia que voy a dar ahora apareció en todos los diarios alemanes del 31 de julio.
Lo pueden constatar. Un basurero en la ciudad de Mannheim se llevó, de la basura que recogía, un viejo cochecito de bebé en desuso que había sido colocado junto a los desperdicios. La empresa lo despidió. Ahora el juez señaló que, si bien fue un robo, no es motivo para ser despedido y ordenó que se lo retome. El hecho nos hace pensar: llevarse un cochecito de bebé abandonado es un robo, porque ya pertenece a la empresa recolectora, sí.
Pero un ejecutivo que recibe 50 millones de euros como indemnización por renuncia no es ningún delito, es algo natural, comprendido en las leyes de economía de mercado. Es para pensarlo, me digo. El juez que hizo reincorporar el basurero despedido merece un aplauso, qué coraje civil. Sí, porque en la Justicia había dos hechos distintos: una dependiente de una confitería que fue sorprendida comiéndose un pedazo de torta que estaba a la venta fue despedida y la Justicia señaló que era pleno derecho de la empresa
de hacerlo. Con el nuevo veredicto del cochecito de bebé abandonado, tal vez la Justicia no sea tan severa con los que no tienen nada. (Ahora se está esperando otro fallo de la Justicia: se ha permitido revisión del fallo en primera instancia que aprobó el despido de una cajera del supermercado
Kaiser-Tengelmann por haberse quedado con el bono de dos botellas vacías por 1,30 euro.)
¿Increíble, no? Pero típico del primer mundo, en países donde el capitalismo "derrama" riqueza. Claro, a unos un poco más, a otros un poco menos. ¿Y en el tercer mundo? No hablemos. Cerremos el capítulo. Lo podemos ver con nuestros ojos todos los días.
Es como querer poner frente a frente dos fotografías: el Che Guevara es fusilado por querer hacer la revolución en los solitarios llanos de Bolivia y, enfrente, un almuerzo conjunto de los ejecutivos que cobraron esas indemnizaciones multimillonarias de las grandes empresas. No, querer hacer esa comparación levantaría la sospecha de que el cronista ha bebido algunos whiskies antes de sentarse a escribir. Pero, eso sí, lo que es imperdonable para el sistema que nos rige a todos es esta información también aparecida ayer en los diarios alemanes: "La venta de cerveza en Alemania ha disminuido, en el primer semestre de este año, en un 4,5 por ciento, a un total de 49,5 millones de hectolitros". Que los alemanes beban menos cerveza... ese sí que es un indicio de que las cosas no andan bien.
*Fuente: Página/12
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-129200-2009-08-01.html
Poema en azul eléctrico*
Una saluda a la magia
con asombro
todavía y siempre
aunque todo conspire
para que el otoño-la lluvia-
ciertas palabras- esos gestos
pasen sin pena ni gloria
entre el espanto ahí afuera
y el rayo que nos parte
acá adentro
en el obstinado sin pena ni gloria
de magias traicionadas por la cotidianía.
Entonces pongo el cuerpo
y por nada y por todo por tu voz
o un poema en ciernes
me desvelo con gracia y con gracia me importan nada
el trabajo de mañana
la precariedad de pasado mañana
las recomendaciones de curas y barberos
vestite de azul mi ternura mía
y llevame en los huesitos.
*de Verónica M. Capellino. veroaleph@hotmail.com
MARIPOSA*
*Por Miriam Cairo. cairo367@hotmail.com
CRISALIDA: Dícese de aquella criatura chispeante, devoradora del mundo, que siendo chic, autoabastecida y bien informada, puede salirse de los moldes y bailar reggaeton con las amigas para movilizar los conductos linfáticos del público masculino, a las tres de la mañana, en el boliche de rigor. A contrapelo de todo lo presumible, el misterioso ejemplar ha pasado ya la edad redimida del descubrimiento. Pero (aunque no se haya percatado) no ha descubierto nada.
La femínea pidió el cortado a la muchacha del bar con el delicadísimo toque de desatención que marca la diferencia entre unos y otros, y tan bien le queda a la cara. La avasallante sabe manejar los estímulos.
"Cómo te fue" habría sido la pregunta obligada, pero nadie preguntó. Sin embargo, la respuesta vino sola porque la ira, en estos seres superiores, de colores brillantes, se revuelve en las entrañas como una culebra.
El sentido común, después de haber escuchado las primeras, y únicas palabras sustanciales del relato, estaría deseoso de decir que semejante porrazo no habría sido el primero. Pero, antes de esta confesión, nunca lo habría imaginado porque coleópteros tan vibrantes tienen una apariencia que engaña.
(El sentido común siempre llega a conclusiones acertadas, después de los hechos consumados y de la verificación pertinente).
Sin embargo, lo asombroso del suceso, era el descrédito que la propia protagonista daba al asunto. Ella misma, con sus patitas de mariposa y su pechuga de vampiresa, no podía creer lo que le había ocurrido. A nadie más que a ella interesaban los pormenores, porque para quien oía el relato, todo el espectáculo estaba en la irritación, en la ofensa que experimentaba la heroína y no en la anécdota en sí misma. La rabia acumulada la hizo duplicar el detalle de desatención hacia la bella muchacha del bar que le trajo el café. Cuando lo apoyó sobre la mesa, la dominadora lo rechazó, vehemente, escupiendo con estilo exquisito un: "te dije cortado".
Los insultos, justos y necesarios, introdujeron el relato de lo ocurrido la noche anterior con el hombre que venía frecuentando por mail, por cafés, por teléfono, por amigos comunes. Obviamente se pasaron por alto los detalles de las risitas preliminares, las coincidencias discográficas, los comentarios
desdeñosos sobre el encargado del estacionamiento que tanto los hizo esperar. Ya ha sido dicho: ella se devora el mundo con sus seres despavoridos adentro.
Ingresar al territorio del hombre significó en ella un triunfo. De las cinco danzarinas con veleidades caribeñas, fue la única elegida. Bien segura estada de que la predilección se debía también a su manera de engullir el territorio, a los zapatos de Paruolo, a su última adquisición publicada en Facebook y que la ponía un paso más allá del resto de las mariposas en danza: como valor agregado, su perfil ostentaba una portentosa lancha.
Así que aquella noche, la reina de la colmena humana fue desnudada con la adoración correspondiente, fue besada con el ardor propicio, fue escarbada allá abajo con la dulzura merecida, fue llevada a la cama. Todo regado con ese piripipí de abeja zumbadora que siempre la ha hecho sobresalir de la manada de lobas satinadas con Lancome. Pero el murmullo constante de la abeja que tanto amenizara jardines y colmenas, en el lecho concupiscente se volvió silencio de mortaja, bella durmiente, crisálida en la cápsula.
El dichoso que la tenía entre las sábanas, siguió alimentando con esmero una charla apropiada para las circunstancias. Murmuraba elogios baratos de burdel regados con encantadoras palabras para que el cortejo fuera eficaz y los resultados justamente gratos y provechosos para los dos.
Ante la impávida inercia de la dueña de la lancha, el sorprendido, creyendo que la catarata de elogios y deseos no alcanzaban, tuvo la buena idea de mirar con fruición la caverna jugosa, rosada y luego le murmuró al oído, "qué linda conchita tenés".
Grosso error. ¿Cómo iba a elogiar algo que ella no conocía? ¿Algo que no podía comparar? ¿Algo que no se muestra más que en la cama y que casi nadie mira, o que en caso de hacerlo se guarda la opinión? La reina zumbadora siguió dentro de la crisálida exigiendo al verborrágico, con ese poder devorador de voluntades que la caracteriza, que hiciera silencio porque la desconcentraba.
Quedará a gusto de terceros imaginar o no la escena en la que el hacedor serruchó, serruchó abnegadamente para que la reina, sin ninguna señal visible que lo orientara, buscara dentro del capullo el orgasmo dificultoso, secreto, incomunicable, solemne.
El piripipí dormido quizás volviera a resurgir por la mañana, pero el amante devenido leñador no tenía ninguna intención de verificarlo. Menos aún, cuando después de la cópula sostenida por el silencio fúnebre, el incrédulo osó preguntar si la crisálida, en sus momentos de esplendor y bizarría ni siquiera había visto, por descuido, por casualidad, alguna escenita erótica (válgale dios, nunca iba a insinuar una de esas páginas en las que se triplican las equis) donde la mosquita pudiera husmear cómo es la almeja de
otras sirenitas encantadas. Ante semejante duda la reina de la colmena se asqueó. El punto final llegó con la aseveración enfática de la crisálida a la que ni se le ocurriría mirar a otra mujer. No le interesaba.
Y la muchacha del bar trajo en el momento justo el cortado correspondiente.
*Fuente: Rosario-12
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-19587-2009-08-01.html
Refranes*
Más vale tu pájaro en la mano
que ni siquiera.
Més val el teu ocell en la mà
que ni tan sols.
***
Si quieres buena fama
te dé la luna en la cama.
Si vols bona fama dia i nit
que et pille la lluna al llit.
*de Rolando Revagliatti. revadans@yahoo.com.ar
-Traducciones al catalán: Pere Bessó i González
*
A las mujeres, y a algunos hombres, también, les agrada su forma un tanto fálica. Hay que elegirle con buen tacto. Si es turgente mejor.
Comentan, muchos, que según quien la manosea se pone blanca, otras, mas colorada-pero- a la mayoría- le satisface mucho más cuando queda negra.
No debe ser ni demasiado dura, ni blanda, si se pone babosa, espantosa…
Se debe dejar en remojo, luego friccionarla y arrobarla con aceites y esencias orientales. Después de un tiempo de prudencia y en un momento de sutil degustación: Introducirla lentamente en la boca, (sin ser demasiado glotón para no atragantarse) y morderla despacito paladeando su néctar estimulante y muy picante.
¡Sr., Sra. no piense mal, estamos hablando de las berenjenas al escabeche!!
*de Azul. azulaki@hotmail.com
Por el mundo
Lévi-Strauss y la bulimia cultural*
*Por Héctor M. Guyot
De la Redacción de LA NACION
Prendí la televisión para matar el rato. Caía el domingo y no esperaba mucho más que tardíos programas bailanteros y gente alrededor de una mesa, trenzada en la discusión de siempre. Cuando su cara angulosa ocupó la pantalla, reprimí el acto reflejo de empezar el zapping. No porque se tratara de Claude Lévi-Strauss -en ese momento, yo estaba para cualquier cosa menos para un intelectual francés- sino porque concedidos unos segundos de gracia me resultó imposible abstraerme del hilo de su pensamiento.
Hablaba al aire libre, sentado en medio de un jardín, y sus ojos inteligentes y pequeños, algo mezquinos, destellaban detrás de las grandes gafas.
Le habían hecho la pregunta imposible sobre el futuro de la humanidad, y el viejo antropólogo desplegó su diagnóstico sombrío con indulgente paciencia y sin énfasis. Dijo que el hombre era el principal depredador del planeta, y que le debíamos el privilegio al humanismo clásico surgido en el Renacimiento, que lo concibe como ser pensante antes que como ser vivo. Eso lo coloca en posición de amo y señor, señaló, pero lo deja fuera de la Creación. "Somos consumidores bulímicos de la riqueza que acumulamos, tanto material como intelectual. No podemos absorber toda la producción intelectual que el ser humano ha producido desde sus orígenes", afirmó, palabras más, palabras menos, y con esto último el control remoto se me cayó de las manos: según un letrero que aparecía en pantalla, la entrevista había sido hecha en 1972. Se ha dicho: Lévi-Strauss bien puede ser tenido como uno de los precursores de la ecología. Y en el más amplio de los sentidos. En uno de sus libros más celebrados, Tristes trópicos, de 1955, escribió: "La humanidad se instala en la monocultura; se dispone a producir civilización
en masa, como cultiva la remolacha".
En la respuesta que me tenía en vilo, aquella que cerraba el documental que el canal Encuentro emitió el domingo, el creador de la antropología estructural deslizó una última observación: el problema era que se había roto el equilibrio entre comunicación y no comunicación que ha caracterizado a todas las épocas creativas. ¿Qué diría hoy el venerable maestro, que ya superó los 100 años de vida y le fue dado asistir a la revolución de Internet y a la globalización que galopa fuera de control?
*Fuente: © LA NACION
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1155991
Adios Mechita*
En la antiquísima estufa arde un tronco enorme que sobresale un metro.
Parece una viga, otro desecho, alguno de los tantos objetos que una vez tuvieron otro uso. El calor es insuficiente para atenuar el frío que se filtra en la oficina de guardia del depósito de Mechita, donde una rueda de ferroviarios espera. Ahora, en esta tarde en que la llovizna no da tregua, esperan el inicio de los respectivos turnos, apenas una variante dentro de un largo tiempo en suspenso, de la espera mayor cargada de incertidumbre que comenzó cuando el gobierno nacional conminó a las provincias a hacerse cargo de la mitad del lastre de los ferrocarriles. El lastre, en los talleres de Mechita, son alrededor de mil familias para las cuales el futuro se convirtió en una instancia temible.
Aunque el gobernador Duhalde haya garantizado la continuidad de los servicios, la visión de que el barco se hunde no se modificó. "Está bien, tal vez el ferrocarril siga hasta fin de año, y después ¿qué?", dice Daniel Coppola, auxiliar de guardia y voz cantante en un grupo en el que domina la resignación. "Nosotros advertimos hace mucho que esto iba a pasar -agrega-, acá no se invierte un mango. Ni siquiera para gasoil. Cuando necesitamos una pieza vamos al depósito de chatarra y usamos lo que encontramos. Los trenes salen con los matafuegos descargados y el principal repuesto es el alambre.
todo se ata con alambre. Los trenes funcionan gracias a nosotros, pero ahora los ferroviarios están entregados. Sabemos que nadie se ocupa del ferrocarril, por eso nadie tiene demasiada confianza en soluciones".
Los demás corroboran el diagnósticodel escepticismo, con la bronca asordinada por la tristeza. no están hablando solo del peligro que corre su fuente de trabajo: el fin de los trenes impone la muerte de una tradición.
"Nosotros queremos al ferrocarril", interviene un maquinista que supera por poco los treinta y prefiere la reserva de su nombre. "Ser ferroviario es una herencia que todos llevamos con orgullo. Mi padre y mi abuelo eran ferroviarios. Claro que antes tenía otra dignidad. Cuando entré a Ferrocarriles mi abuelo dijo: -ahora este va a vivir bien-. Y mirá donde terminamos".
La otra tradición, la de la combatividad gremial, también la cree sepultada.
"En marzo hicimos la huelga más justa de los últimos treinta años, para defender a los que habían quedado en la calle. La que empezó con ese guarda que se negaba a salir por que le faltaban las lamparitas. Fuimos a hablar a todos lados y nadie nos dio pelota. La gente al ver que no había apoyo, se
entregó. Con el cierre de los ferrocarriles pasa lo mismo. Nos dejaron solos. La oposición no abrió la boca. Cómo no te vas a entregar".
Afuera, a lo largo de los cinco kilómetros de talleres y playas de maniobras, la quietud se altera cada tanto con la marcha lenta y estruendosa de alguna locomotora. Enseguida la escena recupera el silencio. Nadie anda por esa superficie de pastos excesivos en la que se alinean vagones de carga y de pasajeros, vagones que hacen pensar en un viaje inminente y vagones en ruinas, montones de hierros, una torre de agua que surte a buena parte del pueblo y hasta una curiosa y precaria grúa con la inscripción Thomas Smith & Sons.
En la guardia del depósito los horarios de trabajo rigen salidas y entradas.
La rueda se renueva, todavía hay leña para rato. Uno de los que entran es Edgardo Oriani, de 32 años, hijo y nieto de ferroviarios, guarda, es decir uno de los que el ministro Cavallo responsabilizó por la bancarrota de Ferrocarriles Argentinos. "Es verdad que muchos guardas cobran viajes y se quedan con la plata. Lo hacen por necesidad. También habría que pensar cuánto ganan y en qué condiciones se trabaja. Habría que pensar que cada vez que hay un problema en el tren la gente se las agarra con nosotros. Pero los grandes curros están arriba. Yo me acuerdo cuando se compraron trajes para guardas a mil quinientos dólares o cuando le dieron las máquinas a una empresa privada para pintarlas. Decían que era pintura de alta temperatura y en el primer lavado se cayó".
Mucho más que un tren
En Mechita viven alrededor de tres mil personas. Se fundó en 1908, como extensión del taller que instalaron los ingleses, actualmente el más importante de la línea Roca-Sarmiento. Ahí llegan, parten y se reparan los trenes del ramal que une la vecina Bragado -a 15 kilómetros- con Buenos Aires, Lincoln, General Villegas y varias ciudades de La Pampa, un movimiento de pasajeros y carga dos tercios menor que hace una década. En las distintas secciones de la planta ( vía y obra, tráfico, carpintería,
mecánica y administración ) trabaja la inmensa mayoría del pueblo. Los que no se dedican al comercio viven de Aceros Bragado, otra empresa al borde del abismo, de modo que las perspectivas laborales semejan una conspiración. En la estancia Manantiales, en el acceso a Mechita, funciona un tambo, pero
dicen que no alcanza para absorver tanta mano de obra amenazada. "no se trata de que cierra el ferrocarril sino de un pueblo que desaparece", es el lamento unánime.
Los ferroviarios solo piensan en irse. No saben concretamente adónde pero intuyen que cualquier destino es mejor que formar parte del remate. En los talleres muchos apostaron al retiro voluntario para asegurarse un dinero que les permita porbar suerte con un pequeño negocio en sociedad. Coppola es uno de ellos: no embolsará más de cinco mil pesos y su plan consiste en abrir una panadería. Su sueldo (tiene categoría 19 y 9 años de antigüedad) equivale a 290 pesos. El de un maquinista con diez años en la empresa llega a 320, aunque el básico de ninguno supera los 100. El monto fijo de 120 pesos -en los sobres figura en el rubro "bono especial" y al que los ferroviarios de Mechita denominan "el sánguche"- es lo que más infla el salario, aunque no remedia su patetismo.
Algunos calculan que la suma que percibirán por el retiro se verá reducida inmediatamente si se deciden a pagar deudas ("con lo que ganamos, le debemos a cada santo una vela" ) y otros optaron por permanecer en la planta, rezando para que Ferrocarriles sobreviva. "Yo no me puedo ir, tengo cuatro
pibes y con la plata del retiro no hago nada", cuenta Luis Lachimia, 35 años, empleado del taller desde hace 14. La alternativa de un traslado tampoco resulta atractiva "porque tenés que arrancar solo y después, al instalarte llevar a tu familia". Unos y otros admiten que el pueblo chico posee una ventaja cuando el hambre proyecta su sombra todos se conocen y entonces es más fácil obtener el crédito. Yerba o pan aún se fía.
Volver a empezar
La calle principal de Mechita se llama Presidente Quintana. Arboles protegidos a la cal, recien podados, bordean la ancha franja de tierra en la que muy esporádicamente el tránsito interrumpe la libre carrera de los perros. En Quintana está la entrada a los talleres, la Delegación Municipal, el Club Atlético y Cultural Ferrocarril Oeste y la demostración arquitectónica del origen del pueblo: las primeras casas que construyeron los ingleses, 108 colonias (así les dicen), una pegada a la otra, con ínfimas variantes dentro del homogéneo ladrillo a la vista y el techo a dos aguas revestido en chapa.
En la recorrida se registra una soledad que el cielo hinchado de tormentas parece reforzar. Isabel Parodi es una presencia solitaria en esa calle, se dirige hacia el trabajo, tareas de limpieza en la Delegación Municipal. Dice que esa tranquilidad habitual en el pueblo no se paga con nada, que los
chicos pueden andar por la calle sin ningún peligro. No obstante, reconoce que ahora a la calma la invadió el miedo. Claro, un miedo igualmente silencioso, que ella percibe en todas las conversaciones cuando sale de compras.
Hace unos años, ni el más violento arrebato de pesimismo, habría concebido una situación como la que atraviesa en este momento. Lo dice la misma Clara:
"Con lo que ganaba mi marido pudimos comprar una casa, modesta pero nuestra. En otra época a él lo mandaban cada tanto a Haedo o a Lincoln para conducir una máquina o para hacer balasto, que es desparramar las piedritas entre las vías, y por eso cobraba un viático y yo no tenía necesidad de trabajar. Ahora se terminó todo y tuve que salir a trabajar por hora en las casas porque con lo que él gana no alcanza".
Además de dejar sin ocupación al pueblo, el cierre del ferrocarril cortaría el circuito cotidiano con Bragado. Mechita cuenta con dos escuelas primarias y un instituto secundario pero muchos cursan en aquella ciudad. El tren local facilita una comunicación fluida que el transporte en colectivo no puede sustituir por una cuestión de horario. El primer tren sale a las siete de la mañana, el primer colectivo a las 9. Tanto los estudiantes como los que trabajan en Bragado ingresan a las 8.
Se supone que el delegado municipal es un referente político, el conducto entre el pueblo y la intendencia de bragado, entre la gente y el ámbito de las discusiones a mayor escala de donde deben provenir las soluciones. Sin embargo José Petrelli se encuentra tan perplejo como el resto de sus
vecinos, con la misma sensación de desamparo. Con 73 años y 50 en mechita -donde se casó, tuvo hijos, nietos y bisnietos- ahora parece vivir solo de recuerdos. "Usted no sabe lo que era esto. Un pueblo trabajador, divertido. Cada tren que llegaba era una concentración en la estación. verlo así amargado, acongojado, me da ganas de llorar. Mechita es mi vida y si se acaba el ferrocarril, el pueblo va a pasar a ser historia. La gente está muy preocupada pero creo que todavía no tomó conciencia real de lo que sucede. Será porque le esperanza es lo último que se pierde".
Petrelli a quien los vecinos llaman Pepe a secas, trabajó y se jubiló en el ferrocarril, en el que empezó "en el tiempo de los ingleses, cuando no había funcionarios que entraran para robar". Confiesa que de la gente recibe más pesares que reclamos y que la capacidad del pueblo de dar una respuesta organizada se desvanece tanto por la resignación de los trbajadores cuanto por la contaminación de intereses políticos en las negociaciones con los gremios. En Mechita existen seccionales de la Unión Ferroviaria, La Fraternidad y los señaleros. Para Petrelli resulta difícil conciliar medidas "porque algunos no se quieren enfrentar con el gobierno y eso es lo que más les importa". los representantes de La Fraternidad, por su parte, se quejan de que las últimas discusiones con intendencias involucradas en el problema fueron copadas por "gente que quiere hacer prevalecer sus contactos políticos para sacar provecho y no saben nada de ferrocarriles. Si hasta proponían usar un tipo de locomotora que hace rato que salió de circulación porque se probó que no sirve".
Con las últimas luces de la tarde, un grupo de pibes cruza una playa de maniobras de los talleres. Armados de gomeras, anuncian que van en busca de cuises. Un maquinista abandona la oficina de guardia del depósito y pasa a su lado. Ante el fotógrafo que intenta detener ese instante; al hombre se le
ocurre descifrar su destino. Señala a los pequeños cazadores y le dice al reportero:
-¿Ve?, así vamos a terminar nosotros.
*de Alejandro Caravario.
-Publicado en el diario Clarín, el 2 de agosto de 1992.
*
Queridas amigas, apreciados amigos:
En los próximos programas de Poesía y Música Latinoamericana, en la Radiofabrik Salzburg (107.5 FM), entre las 19:06 y las 20:00 horas (hora de Austria!) presentaremos:
El domingo 2 de agosto de 2009 música del compositor español Agustín Castilla-Àvila, poesías de Marcelo Marcolín (Argentina) y música de fondo de Wayanay (Andes).
El domingo 9 de agosto de 2009 música del compositor brasilero Albery Albuquerque Júnior, poesías de Francisco Azuela Espinoza (México) y música de fondo de Los Huasos Quincheros (Chile).
El domingo 16 de agosto de 2009 música del compositor mexicano Armando Luna Ponce, poesías de Elena Fassio (Argentina) y música de fondo de Jorge "Lobito" Martínez (Paraguay).
¡Les deseamos una feliz audición!
ATENCIÓN: El programa Poesía y Música Latinoamericana se puede escuchar online en el sitio www.radiofabrik.at
(Link MP3 Live-Stream. Se requiere el programa Winamp, el cual se puede bajar gratis de internet)!!!! Tengan por favor en cuenta la diferencia horaria con Austria!!!! (Recomendamos usar http://24timezones.com/ para conocer las diferencias horarias).
REPETICIÓN: La audición del programa Poesía y Música Latinoamericana se repite todos los jueves entre las 10:06 y las 11:00 horas (de Austria!), en la Radiofabrik de Salzburgo!
Freundliche Grüße / Cordial saludo!
YAGE, Verein für lat. Kunst, Wissenschaft und Kultur.
www.euroyage.org
Schießstatt-Str. 37 A-5020 Salzburg AUSTRIA
Tel: ++43 662 825067
*
Inventren Próxima estación: Rolito.
Colaboraciones a inventivasocial@yahoo.com.ar
InventivaSocial
"Un invento argentino que se utiliza para escribir"
Plaza virtual de escritura
Para compartir escritos dirigirse a : inventivasocial(arroba)yahoo.com.ar
-por favor enviar en texto sin formato dentro del cuerpo del mail-
Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.
Blog: http://inventivasocial.blogspot.com/
Suscribase a la edición cotidiana de inventiva social*
Cuota anual 2009 para lectores y/o escritores: $45 en Argentina.
-10 Euros desde el exterior-
Consultar por suscripciones con difusión de actividades culturales.
*Escribir a Eduardo Francisco Coiro.
inventivasocial@yahoo.com.ar
Edición Mensual de Inventiva.
Para recibir mes a mes esta edición gratuita como boletín despachado por
Yahoo, enviar un correo en blanco a:
inventivaedicionmensual-subscribe@gruposyahoo.com.ar
INVENTREN
Un viaje por vías y estaciones abandonadas de Argentina.
Para viajar gratuitamente enviar un mail en blanco a:
inventren-subscribe@gruposyahoo.com.ar
Para visitar:
www.walkala.priv.at
http://incoiroencias.blogspot.com
http://www.metroflog.com/Lunanoconquistada
http://urbamanias.blogspot.com/
http://remontandosoles.blogspot.com/
http://zonamutante.blogspot.com/
http://www.metroflog.com/Exducere
Inventiva Social publica colaboraciones bajo un principio de intercambio: la libertad de escribir y leer a cambio de la libertad de publicar o no cada escrito. los escritos recibidos no tienen fecha cierta de publicación, y se editan bajo ejes temáticos creados por el editor.
Las opiniones firmadas son responsabilidad de los autores y su publicación en Inventiva Social no implica refrendar dichos, datos ni juicios de valor emitidos.
La protección de los derechos de autor, o resguardo del copyrigt de cada obra queda a cargo de cada autor. Inventiva solo recopila y edita para su difusión las colaboraciones literarias que cada autor desea compartir.
Inventiva Social no puede asegurar la originalidad ni autoria de obras recibidas.
Respuesta a preguntas frecuentes
Que es Inventiva Social ?
Una publicación virtual editada con cooperación de escritores y lectores.
Cuales son sus contenidos ?
Inventiva Social relaciona en ediciones cotidianas contenidos literarios y noticias que se publican en los medios de comunicación.
Cuales son los ejes de la propuesta?
Proponer el intercambio sensible desde la literatura.
Sostener la difusión de ideas para pensar sin manipulación.
Es gratuito publicar ?
En inventiva social no se cobra ni se paga por escribir. La publicación de cada escrito es un intercambio de libertades entre el escritor y el editor, cada escritor envia los trabajos que desea compartir sin limitaciones de estilo ni formato.
Cómo se sostiene la actividad de Inventiva Social ?
Sus socios lectores remuneran con el pago de una cuota anual el tiempo de trabajo del editor.
Cómo ayudar a la tarea de Inventiva Social?
Difundiendo boca a boca (o mail a mail ) este espacio de cooperación y sus propuestas de escritura.

Meneame
del.icio.us